Hice el sano ejercicio de googlear mi nombre o mi login. Los resultados fueron los esperados… twitter en los primeros lugares, junto con u-cursos. Sorpresivamente, mi cuenta en facebook aparece en el cuarto lugar (esperaba el primer lugar).

Si quisiera yo supervisar mi información disponible, tal vez dejaría mis números de contacto o información relativamente “positiva” sobre mi. Sin embargo, Google cataloga la información según sea el “poderío” del sitio que visito (he allí la lógica por los primeros lugares) y no según sea mi propia preferencia sobre ésta. Cabe la pregunta entonces, ¿Debería yo poder “seleccionar” el acceso del mundo a mi información?

Claramente esto es casi imposible, dado que si cada persona quisiera esto en el mundo sería prácticamente inmanejable. Por ahora, lo único que nos queda es “filtrar” la información que se desea mostrar al mundo.

Hace poco hice el sano ejercicio de filtrar la información que poseo en Facebook. Imagino si mis empleadores futuros tienen acceso a información que me deja en desventaja o bien como una persona poco contratable… por supuesto, suena un poco paranoico pero en un futuro me parece que no lo será tanto.

Por ahora, lo que puedo hacer es revisar que la información pública sobre mí y sobre la cual tengo control sea fiable y no me deje mal parado.

Advertisement